miércoles, 4 de abril de 2007

Huervanos

Resulta que antes de ayer murió mi Tita Juanita, la mujer de la que he heredado mi fe por las vírgenes, la que siempre me regalaba estampas, medallas y rosarios. El caso es que entre toda la pena que se tiene al perder a alguien que quieres, llego al tanatorio y venga a buscar la sala con el nombre de Juana y que na, que allí no hay ninguna Juana...y resulta que mi Tita no se llama Juana que se llama Marina, como son estos de Huelva, pensé yo. Y entonces entro y pregunto a mi Tita Felisa, que por que la llamaban con otro nombre y me mira como si yo fuera idiota y me suelta con naturalidad, que ella misma se llama Luisa y no Felisa, pero que siempre la llamaron así. El caso es que continuo preguntando y me entero que mi Tita Mari, realmente se llama San Pedro (y no es coña). Con todo esto me sentí aun mas orgullosa de ser huervana y he decidido que a partir de ahora yo me llamo Peña como la virgen!

En memoria de Marina Garcia Concepción,"Tita Juanita".

1 comentario:

Doctor Gorro dijo...

pero tu no eras Rumana? y no de huelva, Je¡