En respuesta a la "Marqueza", y sus dudas sobre la atracción, añado las mias (que las tengo y muchas), y algun que otro comentario.
De entrada, es un tema que me interesa, tal vez un poco por mi curro, pero también porque esto nos trae de cabeza a todos y todas...Me hago a menudo estas preguntas (que os hago también) ¿Qué hace que unas personas te atraigan y otras no? ¿Por qué unas personas te atraen más que otras? ¿Y porqué hay personas que te dejan de atraer y otras que nunca dejaran de gustarte, independientemente de cual sea el vínculo o relación que exista?
Estoy de acuerdo en que no se trata solo de físico, de cuerpo, aunque tampoco se puede excluir por una razón simple: ¿Acaso es posible ser y estar sin cuerpo, si somos y sentimos a partir de el, y podemos hacerlo porque somos carnales?.
La atracción sexual es ante todo corporal, carnal, porque no es posible sentir eróticamente si no es a partir de un cuerpo, el propio, y hacia otros cuerpos, los cuerpos que son nuestros objetos de deseo. Claro que hay una parte importante de la erótica que no es corporal, pero suele hacer referencia a los cuerpos, sino ¿con qué fantaseamos sino con pieles, cuerpos, espaldas, penes, vulvas, piernas, tetas, olores, gemidos…de otros o nuestros?
Y hay cuerpos para todos los gustos, sabores, olores… aunque es evidente que la belleza que a cada cual o cuala le va es distinta. Aunque también es curioso como cada persona se mueve en unos registros parecidos en cuanto a rasgos, figuras, complexiones, colores, tamaños, formas y volúmenes... que le atraen la atención más que otros.
Ahora bien, los cuerpos, tienen vida, esa vida que le pone cada cual al suyo, contribuye a la atracción que despierta (o no) en otros. Porque aunque todos seamos dignos de gustar, es evidente que no atraemos (afortunadamente?) a todo ser viviente. La manera de moverse, andar, hablar (o callar), tocar, escuchar (o no), mirar, sonreir… todo aquello que vemos, oímos, tocamos, olemos y saboreamos de la persona, todas ellas, peculiares y únicas, forman un conjunto cuyo resultado puede ser la atracción.
No obstante, a veces, en lugar de preguntarme qué tiene la persona para resultar atractiva, con sex appeal, me resulta también interesante preguntarme qué pasa en la persona que se siente atraída, la persona que desea. Pienso que algunas personas nos atraen no solo por lo que sabemos o percibimos de ellas, sino por lo que nos inventamos sobre ellas. También pienso que algunas veces lo que realmente engancha es la propia sensación, porque sentir atracción, le hace a uno sentirse vivo, con energía, deseos. Hay una peli que refleja esto de puta madre, para los cinéfilos: El amante del amor (François Truffaut)
Viva el sex appeal
Por cierto, Rubencio, que bonicos son tus dibujicos.
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2 comentarios:
Es decir... que por medio de esto, en cierta forma nosotros tenemos la posibilidad, desde nuestro propio coco, de hacer que una persona en cierta forma nos siga resultando atractiva, ¿o no?
Porque si hay algo dificil en las parejas es que (y no me refiero a todos nosotros, sino a esas que llevan la vida juntas)siga habiendo atracción entre las personas, no? Que siga existiendo deseo, y no necesidad de pensar en otro mientras te acuestas con tu marido, que lo tienes mas visto.... desde hace 30 años.
¿Es posible que sea el paso del tiempo y el conocimiento de todos los olores, sonrisas, formas de moverse... que en su momento causan atracción las que luego, por cansancio de verlas todos los días, y porque aquella vez que la viste por primera vez, era tan unica... sean las que automáticamente generen una pérdida de la atracción? De esta forma ¿es la rutina, la que causa la pérdida del sentirse atraído por el otro? ¿es realmente el matrimonio (o la convivencia) lo que acaba con la atracción?
En caso de que esto así fuera, dado que también hemos hablado de lo que la otra persona piensa, la que desea, tal vez sea posible que la posibilidad de seguir sintiéndonos atraídas por una persona, sea algo que podemos nosotros controlar directamente, ya que si la persona nos atrajo una vez... ¿por qué no nos puede atraer de nuevo? ¿o es que acaso la atracción tiene que ver con nuestros gustos y con nuestra evolución? ¿Cómo es posible que en algún momento me pareciera guapo Christian Slater de adolescente y ahora no le pueda ni ver?
Tal vez su mujer tampoco le pueda ni ver....
Me encanta estos momentos. Espero ansiosa una nueva intervención, Dra. Amor... Y al resto... ¿que os pasa!? Os habeis dormido!!!! ¡¡vamos todo el mundo a contestar!!
POR CIERTO. NO me han dado el trabajo en la embajada. Pero mi título de "Marqueza" aún así, no me lo quita nadie. Ahora si que soy una mujer parada. Me estoy preparando para el gran ataque a la industria musical!!
Besos a todos
Hola de nuevo,
Bueno, "controlar" no es la palabra, pero si de alguna manera influir. En realidad yo creo que las relaciones amorosas se pueden tomar como un proyecto dentro del cual cabe la realización personal de cada uno. Hace poco me leí un libro genial, en el que una pareja de sexólogos proponian un modelo de relación en el que parecia bastante coherente el poder reenarmoarte de tu misma pareja. También es verdad que tenemos una cultura amorosa que no ayuda mucho, porque como dijo José Antonio Marina una vez, dedicamos muchos esfuerzos a conseguir pareja pero muy pocos a mantenerla (si ya lo tengo en el bote...pa qué hacer ná). Desde luego esto no tiene porqué ser así.
Y bueno, el hecho de que te guste tu pareja no es incompatible con fantasear con otras personas, no ha de ser una amenaza, al contrario, una posibilidad de riqueza. Las fantasías son fantasías...
Chao
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